Por qué realizar voluntariados de corta duración con menores vulnerables es una mala idea

Durante la última década, se ha puesto de moda realizar voluntariados internacionales de corta duración, lo que ha llevado a una terrible tendencia: lo que se ha denominado hug-an-orphan-vacations o, en castellano, vacaciones-abraza-a-un-huérfano. Agencias de viajes, pseudoONG, e incluso ONG que se autodenominan para la protección de la infancia, te lo organizan a un “módico” precio…

La historia es tal que ésta: puedes visitar un país en vías de desarrollo y pasar tu tiempo de manera voluntaria en un orfanato (así lo llaman aunque, de hecho, la mayoría o la totalidad de los menores tienen padres y madres) o bien puedes realizar un viaje solidario y acabar las vacaciones viviendo unos días en un orfanato porque “será una gran experiencia, puedes hacer que los niños y niñas abandonados de Nepal sonrían. Irás a dar lo mejor de ti, y te darás cuenta de que has recibido mucho más”. Los personas voluntarias y los donantes deberían cuestionar inmediatamente las motivaciones, la profesionalidad y la responsabilidad de cualquier organización que promueve esto dentro de sus programas de cooperación internacional al desarrollo.

En muchas ocasiones, las casas de acogida rebajan las condiciones de vida de los menores para atraer a donantes extranjeros

Por excelencia, los orfanatos atraen una gran cantidad de donaciones extranjeras. Muchos estudios indican que los donantes tienden a apoyar más proyectos de protección de la infancia, y la mejor forma de mantener esas donaciones es provocar la imagen de una calidad de vida paupérrima, con el objetivo de persuadir a las personas voluntarias o donantes de la situación crítica del centro. Esto no sólo trae dinero inmediato, sino que también puede llevar al donante a recaudar fondos y hacer una gran bolsa. Parte de estos fondos se destinarán al cuidado de los menores, pero un gran porcentaje podría también ir a los bolsillos de los responsables del centro. Además, las personas voluntarias extranjeras, que no hablan el idioma local, no son conscientes de lo que está sucediendo realmente cuando se encuentran allí. Solamente verán una cara de la moneda.

¿Dejarías que tus hijos interactuaran constantemente con desconocidos?

Aunque las personas voluntarias internacionales sienten que ayudan invirtiendo su tiempo jugando o realizando otras actividades con las niñas y niños desfavorecidos, está comprobado que a la larga puede hacer más mal que bien. Uno de los principios fundamentales establecidos por las Directrices de Naciones Unidas sobre las modalidades alternativas de cuidado de los niños es la necesidad de relaciones de confianza a largo plazo.

Las decisiones relativas a los niños en acogimiento alternativo, incluidos aquellos en acogimiento informal, deberían tener en cuenta la importancia de garantizar a los niños un hogar estable y de satisfacer su necesidad básica de un vínculo continuo y seguro con sus acogedores, siendo generalmente la permanencia un objetivo esencial.

Una casa de acogida que promueve una rotación constante de desconocidos que interactúa con los niños y niñas está haciendo justo lo contrario. Por tanto, no está mirando por el interés de los beneficiarios. Generalmente las personas voluntarias sólo permanecerán en el proyecto durante unos días, semanas o meses en el mejor de los casos. Durante su estancia, la mayoría de las personas voluntarias buscan construir vínculos emocionales con los niños y las niñas para sentir que dejaron huella en ellos y ellas. Por desgracia, aunque bien intencionada, probablemente marcarán sus vidas pero negativamente, ya que pasarán a formar parte de una ronda interminable de abandonos. Porque mientras algunas personas voluntarias sí se comunican con el proyecto tras terminar su voluntariado, pocas están dispuestas o son capaces de mantener un vínculo emocional estable con los niños y las niñas a lo largo de su infancia.

Problemas sobre el voluntariado de fácil acceso en Nepal

Si bien muchas personas voluntarias tienen las mejores intenciones, otras tienen otras motivaciones por las que se sienten atraídas hacia los niños y niñas vulnerables. Al permitir un fácil acceso de voluntarios y voluntarias a un proyecto de menores, los riesgos aumentan.

En Nepal, acceder a muchos programas de voluntariado es muy sencillo. En la mayoría de países asiáticos también lo es. El proceso es muy sencillo: rellenas un formulario que seguramente nadie lea, reservas tu “plaza” pagando la cantidad de dinero que la organización te exija y ya estás dentro. Camboya se ha convertido en la cuna asiática de pedófilos extranjeros donde los voluntariados de corta duración están a la orden del día y ofrecen fácilmente la oportunidad de poner en contacto a estos enfermos con menores vulnerables. En Nepal, un reciente caso de violación a una menor dentro de una casa de acogida en Katmandú dio lugar a que el Gobierno de Nepal limitara aún más sus condiciones para turistas y personas voluntarias en el país. Sin embargo, la mayoría de las leyes que se han reforzado siguen sin ser implementadas al cien por cien.

La efectividad del trabajo voluntario

Definitivamente, el trabajo voluntario puede causar impactos muy positivos. De hecho, todas las organizaciones sin ánimo de lucro necesitan de personas voluntarias para alcanzar los objetivos que se han marcado para el desarrollo de sus proyectos. Sin embargo, las buenas intenciones no bastan, es necesario cumplir una serie de requisitos básicos para realizar un trabajo transformador y mejoras que duren en el tiempo.

En Círculo de Cooperación recibimos cada semana muchas peticiones de personas que quieren formar parte de nuestros programas de voluntariado. Algunos ejemplos de las motivaciones que se nos expresan son: “quiero dar mucho amor a los niños y niñas que lo necesitan” o “aunque nunca he trabajado con niños, quiero desconectar de mi trabajo y pasar unos meses en una casa de acogida es una idea que me encanta”. Pues bien, amigos y amigas, en Círculo de Cooperación queremos que nuestras personas voluntarias pongan en valor sus conocimientos y su especialidad profesional, siempre de acuerdo con los perfiles profesionales que se necesitan en los diferentes proyectos. Además, nuestros objetivos están enfocados al empoderamiento del personal de los proyectos, y para ello no hay que trabajar directamente con los niños y niñas. Además, hemos acordado un criterio de selección y aceptación para personas voluntarias, incluyendo el requisito mínimo de disponibilidad de al menos 3 meses continuos para el voluntariado, que utilizamos para analizar el perfil de cada persona candidata y que os contaremos en próximas publicaciones.

Las vacaciones-abraza-un-huérfano nunca son una buena idea

Si bien el recurso de personas voluntarias que ayuden en casas de acogida o en cualquier proyecto donde se trabaje con niños y niñas vulnerables puede sonar real y atractivo, cualquier organización que fomente una gran rotación de voluntarios y voluntarias no está mirando por las necesidades de los menores y puede, de hecho, poner en contacto a los niños y niñas con personas bien intencionadas pero mal informadas.

Aunque ya tenemos un código de conducta escrito, que las personas voluntarias aceptan cuando firman el compromiso de colaboración voluntaria en terreno, estamos desarrollando una guía completa para un voluntariado ético. Porque si queremos hacer las cosas bien, vamos a hacerlas muy bien.

* Esta publicación está basada en las informaciones de goodintents.org

Si quieres, puedes echar un vistazo a nuestro programa de voluntariado en Nepal aquí.

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5 pensamientos sobre “Por qué realizar voluntariados de corta duración con menores vulnerables es una mala idea”

  1. Me parece estupendo y perfecto que tengáis estos valores.

    He de decir que hace un mes estaba mirando para ir 15 días (trabajo y no tengo más) pero tras informarme empecé a ver que una semana de voluntaria y una semana de excursiones no era buena idea.
    Estudio para ser educadora infantil (0-3, 0-6) y sé lo malo que es eso para un niño, el pasar de mano en mano, si ya lo pasan mal un par de meses al año con alguien a quien van a tener un año entero como educadora, no quiero imaginarme eso semana sí - semana también y, sinceramente, no quería formar parte de ello.

    Y estoy mirando seriamente hacerlo en los 3 meses de prácticas que he de pedir licencia en el trabajo para poder trabajar en una escuela (así he llegado aquí), hacerlo de una manera que realmente me sentiría más cómoda. Así que seguiré informándome para poder realizar las prácticas en lugares -India, Sudamérica, etc…- donde se necesite gente y les importen los sentimientos de los niños.

    Gracias por estos artículos, la verdad, son geniales y abren los ojos a la realidad. Que no es siempre bonita y desgraciadamente hay demasiada gente a la que le encanta sacar provecho. Habrá que informarse mucho más.

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