El ‘volunturismo’ impulsa el comercio de menores en Nepal

Hace unas semanas os traíamos un texto rebelador, Por qué realizar voluntariados de corta duración con menores vulnerables es una mala idea, y recientemente algunos Consejos para la elección de un voluntariado en Nepal. Y es que en Nepal, como en muchos otros países, el ‘volunturismo’ se ha puesto de moda y promueve dinámicas realmente espeluznantes. Hemos traducido este interesante artículo de The Guardian, por Pete Patison, para ilustrar la situación que se vive en las casas de acogida u orfanatos de Nepal.

Las familias pobres son engañadas sistemáticamente para enviar a sus hijos a casas de acogida donde los propietarios los utilizan para conseguir dinero de visitantes extranjeros


El timo de los orfanatos de Nepal: la creciente tendencia del ‘volunturismo’ está vinculado a la explotación infantil

Como el creciente número de turistas que visitan los picos de los Himalayas en Nepal, los mercados coloridos y los exuberantes parques nacionales, Marina Argeisa quería experimentar la última actividad obligada en la ruta turística: quería pasar una temporada como voluntaria en un orfanato de Nepal.

Lo que la española de 26 años no sabía era que sus buenas intenciones alimentaban, sin quererlo, una industria que engaña a familias desfavorecidas de Nepal para enviar a sus hijos e hijas a falsos orfanatos con el fin de obtener dinero de extranjeros bien intencionados.

Es un modelo de negocio basado en un doble engaño: la explotación de las familias pobres en zonas rurales de Nepal y la manipulación de los extranjeros ricos. En el peor de los casos y sin saberlo, los turistas pueden llegar a ser cómplices del tráfico de niños y niñas en Nepal.

El sector turístico de Nepal comprende casi el 3% de su producto interno bruto, y en 2012 más de 600.000 extranjeros visitaron este pequeño país.

El voluntariado, o ‘volunturismo’ como a veces se le llama, es una industria que se está expandiendo rápidamente. Hay docenas de agencias que ofrecen la oportunidad de pasar semanas o meses trabajando en algunos de los 800 orfanatos de Nepal.

Más del 80% de estas instituciones se encuentran en las áreas turísticas más populares: el antiguo valle de Katmandú; la capital de trekking de Pokhara; y Chitwan, que alberga el parque nacional más grande. Defensores de los derechos de los niños afirman que el país es también el hogar de numerosos orfanatos no registrados. Podéis leer la historia Sobre 8 niños y niñas vulnerables de Nepal que encuentran un nuevo hogar en tiempos revueltos, que parte de esta situación.

Sin embargo, muchos de los menores que viven en estas casas no están abandonados. La última investigación realizada por la UNICEF​​, la agencia dedicada a la protección de la infancia de la ONU, concluye que el 85% de los niños y niñas en los llamados orfanatos tienen al menos un progenitor vivo.

El comercio de niños y niñas comienza en las áreas pobres y remotas de Nepal, donde los padres son engañados para enviar a sus hijos a los orfanatos, a menudo atraídos por la promesa de una educación.

Lojung Sherpa envió a tres de sus hijos al orfanato “Happy Home” en la capital de Nepal después de que le dijeran que recibirían educación de personas extranjeras y recaudarían dinero para una de sus hijas, que está gravemente enferma. Pero cuando Sherpa habló con su hija poco tiempo después, le contó que todas las donaciones para su tratamiento habían ido a las manos del dueño del orfanato.

Sherpa viajó a Katmandú para sacar a sus hijos de la casa, pero fue rechazada en varias ocasiones. Después de una investigación, que dio lugar a la detención del propietario del orfanato por cargos de secuestro de menores y fraude, la policía descubrió que los hijos de los Sherpa ya no estaban ahí. Los jóvenes fueron encontrados más tarde en diferentes lugares de la ciudad, donde habían permanecido escondidos, y, finalmente, se reunieron con su madre.

Philip Holmes, Director Ejecutivo de Freedom Matters, la ONG que promovió que se investigara “Happy Home”, dijo que en el peor de los casos esta práctica constituye el tráfico de niños y niñas.

“Una vez que un niño entra en un orfanato, él o ella parece ser propiedad del dueño del orfanato … [Como consecuencia] , se convierten en prisioneros del orfanato”, dice. “[ Ellos] utilizan a los niños como fuente de ingresos, a través del apadrinamiento de los niños que se presentan como huérfanos cuando no lo son… y por medio de la explotación de voluntarios extranjeros”.

Cuando Dorota Nvotova, una joven eslovaca, comenzó como voluntario en “Happy Home” en 2008, se sintió tan conmovida por la difícil situación de los niños que encontró padrinos para cada uno de ellos. Consiguió alrededor de 150.000€ (122.000£) para el hogar infantil, pero más tarde descubrió la verdadera razón por la que el propietario estaba tan ansioso de atraer a voluntarios extranjeros.

“Definitivamente su intención es hacer dinero. Para él, es un negocio”, dijo. “Cuando llegaban los voluntarios siempre intentaba impresionarlos y luego éstos comenzaban campañas de recaudación de fondos para su beneficio propio”.

Argeisa admite que ella también se sintió forzada a ayudar a los niños de Nepal. Mientras buscaba oportunidades de voluntariado en Nepal, encontró las historias de los huérfanos en la web de VolNepal, una agencia con sede en Katmandú, y esto llamó su atención.

Rápidamente aplicó al voluntariado y pagó 480$ para pasar cuatro semanas ayudando a los niños, pero no tenía idea de que los perfiles que había leído eran una invención. “No me podía imaginar que había gente que hace cosas malas a los niños y que utiliza su vulnerabilidad para hacer dinero”, comenta.

Algunos extraños sucesos en el orfanato despertaron sus sospechas sobre el propietario del hogar, Argeisa descubrió que dos hermanas eran publicitadas como huérfanas aunque tenían padres que habían pagado grandes sumas de dinero a un intermediario para enviar a sus hijos a la casa y así recibir una buena educación.

Y estaban siendo educados, pero a un coste mucho mayor de lo que sus padres podían imaginar. Las niñas estaban siendo utilizadas para generar donaciones de los turistas, alegando que su madre y su padre las habían abandonado y no había otros familiares que pudieran acogerlas.

“Estas niñas son muy importantes para que el dueño de la casa pueda conseguir dinero. Es la única razón por la que quieren acoger a estos niños”, afirma Argeisa. “Están siendo utilizadas”.

Después de que una de las hermanas confesara que estaba siendo abusada sexualmente por el propietario, Argeisa reportó las acusaciones a otra ONG dedicada a la protección de la infancia, Acción por los Derechos del Niño (ACR). El dueño del orfanato fue pronto arrestado por intento de violación.

“Esto fue muy, muy duro … no pude evitar que mis sentimientos en contra de ese hombre”, dice Argeisa . “Creo que su misión era hacer dinero… y abusar de ellos y ellas… Él no se habría consolidado la casa si no hubiera occidentales que vienen y van, dando dinero y haciendo voluntariado”.

“Los extranjeros no se dan cuenta de lo que está sucediendo, porque ellos [los dueños del orfanato] son especialistas en evitar que la gente vea el lado oscuro. Hay muchas personas que viven seis meses en un orfanato y no se dan cuenta de esto, debido a que estos niños tienen miedo… estas casas son cárceles para ellos”.


Algunos de los niños rescatados de “Happy Home” por la policía.

Éste no es un caso excepcional, dice Jürgen Coning, director general de ACR, que ha pasado 10 años en Nepal investigando la vinculación entre extranjeros, agencias de adopción y orfanatos. “Estoy 100% seguro de que la mayoría de estas casas se construyen por razones distintas a las que se presentan, muy lejos del cuidado y la protección de los niños y las niñas”, afirma. “Los voluntarios extranjeros dan credibilidad a la casa… y pagan por ser voluntarios, por lo que favorece un modelo de negocio sólido”.

Un informe de Tourism Research and Marketing estima que el ‘volunturismo’ atrae a 1,6 millones de personas al año, y que el negocio provee más de 2 mil millones de euros.

Si bien no hay cifras confiables sobre el impacto económico del ‘volunturismo’ en Nepal, Martin Punaks, Director de Next Generation Nepal, que rescata a niños y niñas víctimas del tráfico en orfanatos para reunirlos con sus familias, cree que es una industria en expansión. “Existe un gran potencial para conseguir beneficios para aquellos que intencionalmente e innecesariamente desplazan a los niños de sus familias, para utilizarlos como productos lucrativos que simbolizan la pobreza y así recaudar fondos de los turistas bien intencionados pero mal informados”, avisa Punaks.

El gobierno reconoce el problema, pero está luchando para hacer frente a la magnitud del mismo. “Estos niños son una muestra [para la recaudación de fondos], pero nadie sabe lo mucho que el propietario recibe y cuánto va para los niños”, explica Tarak Dhital, Director Ejecutivo de la Junta Central de Bienestar de la Infancia (Central Child Welfare Board, CCWB). “Hemos introducido normas mínimas para las casas de acogida y tenemos que fortalecer nuestros sistemas de monitoreo, pero no hemos podido hasta ahora … nos faltan los recursos financieros y humanos”.

CCWB es responsable de regular los orfanatos en Nepal, pero hay serias dudas sobre su capacidad para hacerlo. Según su último informe, el 90% de los hogares infantiles no cumplía las normas mínimas de funcionamiento del gobierno.

Sin embargo, Conings previene contra la condena general de los orfanatos de Nepal. “También se hacen muchas cosas buenas, un montón de organizaciones no gubernamentales y los trabajadores sociales están haciendo un trabajo increíble”, confiesa. “Nosotros nunca decimos que no es bueno [hacer voluntariado], pero queremos llevar esto a la atención del público. Hay un positivo y negativo, así que ten cuidado y toma buenas decisiones”.

Pero Nvotova cuestiona la premisa de ser voluntario en un orfanato. “[Los extranjeros] se sienten bien al hacer esto,” dice ella. “Pero creo que es más egoísta que útil. Muy a menudo [los voluntarios] no quieren ver la verdad. Sólo quieren sentirse necesitados y útiles”.

• Algunos nombres han sido cambiados para el artículo.

* Sé responsable. Si no tienes el tiempo suficiente para realizar un voluntariado en Nepal eficaz y que asegure resultados duraderos, puedes plantearte alternativas como los viajes solidarios a Nepal que solemos organizar.

hug an orphan vacations, ONG en Nepal, Protección de la infancia, voluntariado en Nepal, voluntariado en orfanato, voluntariado ético, voluntariado internacional

4 thoughts on “El ‘volunturismo’ impulsa el comercio de menores en Nepal”

  1. Marina Argeisa says:

    ¡Muchas gracias por publicar este artículo! Mi nombre es uno de los que ha sido cambiado. Conozco también muy bien el caso de Happy Home ya que mi pareja fue uno de las personas que denunció lo que sucedía y llevó el caso a Freedom Matters para que pudiesen actuar contra Bishwa Acharya y Pooja, su mujer. Es un caso terrible con todavía 100 niños afectados. La niña que aparece en el reportaje, Furlamu es una niña muy simpática con una sonrisa preciosa. Lo que Bishwa le ha estado haciendo podría haberla matado, yo lo considero una tentativa de homicidio.
    En relación al caso de a partir del minuto 6,20, justo hoy es el cumpleaños de la hermana mayor que pudimos rescatar, cumple 13 años. Fue extremadamente valiente para transmitirme el grito de auxilio y a diario me pedía que “por favor encontrase su pueblo” y para hablar de su padre en el orfanato teníamos un código y lo llamábamos “July7″, no podía hablar de nada “sensible” conmigo y teníamos que inventar mil formas para podernos comunicar. Es una niña extremadamente lista. El día que por fin conseguimos con ACR/Nepal encontrar al padre no me lo podía creer, teníamos todas las esperanzas depositadas en él. Las dos niñas son de una familia muy pobre pero que las quiere mucho, los padres se endeudaron (tardaron 5 años para devolver el préstamo) para que las niñas estudiasen en Kathmandu, creían que vivían en un internado y eran muy felices. El resto de niños que estaban en el orfanato, un total de 9 entre 2 y 16 años tenían que mentir constantemente acerca de sus orígenes, dar todo aquello que les regalaban los voluntarios, cargaban agua con la cabeza durante 2 horas varios días a la semana a pesar de que una voluntaria había pagado agua, había abusos físicos y sobre todo psicológicos y como se ve en el vídeo, lo peor, abusos sexuales…
    Desde que volví a Barcelona, dónde vivo, colaboro con la ONG Action For Child Rights- International, puesto que vi como trabajaron y me ayudaron. Tenemos un facebook en castellano.
    Si queréis saber más, por favor, contactad conmigo o con nosotros. ¡No os cortéis! Muchísimas gracias. Ojalá podamos crear conciencia para terminar con el tráfico, la explotación y el abuso infantil en países como Nepal (recibimos denuncias de Asia, África y Sudamérica).
    Un abrazo,

    • Sylvia Schwimmer says:

      Marina, necesito denunciar a la casa hogar Aishworya Children’s Home. La directora se llama Pramila Ghimire. Esta en Kathmandu. Y eso no es una Cada hogar, es una cárcel, los niños son maltratados, están enfermos, no reciben atención médica, mi hija se fue de voluntaria y le tocó estar ahí, pago un dineral y lo que vio es muy triste. Por favor rescaten a esos niños

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>