No solamente los terremotos han sido noticia en Nepal durante este año 2015. Por supuesto, fueron el notición, pero otra serie de problemas han amenazado la estabilidad del país. TURISTAS, relax, esto seguramente no afectará el viaje que tenéis programados a este país de Sur Asia. La buena noticia es que el 20 de septiembre Nepal promulgó una nueva Constitución. La mala es que muchas protestas fueron llevadas a cabo por grupos que no estaban de acuerdo con algunas de las cuestiones que se retrataban en la Constitución. Este artículo traducido, original: “I Am In Nepal Now,’ Says New Tourist Campaign, But Nepal Is In Chaos” te cuenta la historia del caos que se llegó a vivir.
SEPTEMBER 10,
DONATELLA LORCH
A mediados de Agosto, se publicó una fotografía del embajador británico en el trekking del Circuito del Annapurna sujetando un cartel que comunicaba: “I am in Nepal now”, “Estoy en Nepal ahora”, es seguro. Más de 4 meses después del terremoto de magnitud 7.8, este cartel formaba parte de una campaña para promover el turismo, una de las principales fuentes de ingresos. Antes del terremoto, unas 800,000 personas visitaban Nepal al año.
Pero para muchos residentes en Nepal, este mensaje poco tiene que ver con la realidad.
Llevo más de dos años viviendo en Nepal y ya estoy acostumbrado las 18 horas diarias de cortes de electricidad, las cloacas exteriores y a la vista, escasez de gasolina que me han enseñado a acaparar crudo y propano todo el año y las violentas manifestaciones políticas que paralizan la capital y el país durante días.
Estuve aquí durante el terremoto e informe sobre el seísmo y sus consecuencias. Incluso 4 meses después, la reconstrucción dirigida por el gobierno todavía no ha arrancado y cientos de miles siguen sin hogar. Y la dureza del invierno esta por caer.
Pero el estado caótico actual en Nepal no solo te parte el corazón si no que es muy preocupante.
Desde hace más de tres semanas, más de la mitad de Nepal, los distritos del este, oeste y los distritos del sur que delimitan con la India están paralizados por huelgas indefinidas, llamadas “Bandh”. Esta es una táctica estilo terrorista bastante común usada desde los 90. Más de 30 personas han fallecido y ha habido cientos de heridos. Las carreteras principales están cortadas por violentos manifestantes, las ciudades tienen toques de queda y vehículos y edificios han sido victimas de vandalismo.
Se han enviado militares a las zonas más afectadas por las protestas para vigilar los toques de queda y mantener la apariencia de ley y orden. Pero los colegios, fabricas, tiendas y hospitales están cerrados. Las farmacias se están quedando sin medicinas y 3 millones de niños no pueden asistir a clase. Incluso los magistrados de cada distrito han cerrado sus despachos y se han mudado a Kathmandu, temiendo por su seguridad. Además, quien se va a presentar a un juicio si no puede ni andar ni conducir a el?
El “International Crisis Group” (Grupo Internacional de Crisis) titulo su análisis del país en Septiembre: “Nepal: Conflict Alert” (Nepal: Alerta de Conflicto).
Las causas de este conflicto parecen bastante obvias: política. Estas últimas semanas, Nepal ha estado en la última fase de escribir una nueva constitución que llevaba 9 años redactándose. El pasado domingo 20 fue instaurada oficialmente.
Muchas de las comunidades marginadas e indígenas se quejan de que su gobierno les esta discriminando por que delimita nuevas fronteras y crea nuevos distritos que divide a sus comunidades y resta fuerza a su poder político. La ola de violencia se disparo cuando se decretó que el país tendría una estructura de 7 estados federales en vez de los actuales 75 distritos administrativos.
Admito que me llevaría décadas entender las profundas sub-corrientes políticas y culturales que definen a esta pequeña nación de 27 millones de habitantes, encajada entre China y la India, dos superpoderes regionales, antagonistas, que compiten por ser los más influyentes en Nepal. El gobierno de Nepal por su parte es débil y apenas funcional en un día bueno. Cada partido político tiene sus propios matones que se lanzan a las calles dispuestos a conseguir que sus reglas se cumplan.
“Vamos tirando ” me comenta un amigo, describiendo como su gobierno funciona y se maneja durante las crisis. “Somos el reino que va tirando, aunque ya ni somos un reino-aunque a la monarquía (el rey abdico en 2008) le encantaría ser reinstaurada.”
Nepal no tiene puertos y depende íntegramente en el comercio con India para importar arroz, lentejas, azúcar, fertilizante, leche y otros productos básicos. Además, toda la gasolina, crudo, propano y casi todos los productos manufacturados vienen por carretera desde la India (la carretera fronteriza desde China ha sido cerrada por deslizamientos de tierra desde el terremoto de Abril). Y ahora las protestas han cerrado las fronteras con India desde hace más de 24 días. En Birgunj, la ciudad fronteriza que canaliza todos los contenedores de provisiones provenientes del puerto de Calcutta, más de 3000 camiones hacen cola en las carreteras causando atascos gigantescos de kilómetros de distancia. Bandas de bandoleros indios armados han empezado atacar a estos camiones, robando sus baterías, gasolina y móviles y dinero de los conductores.
Además, cientos de camiones están demorados en Calcutta. Los granjeros indios en Bihar, los principales exportadores de cebollas y judías a Nepal, esperan mientras ven como sus cosechas se pudren.
El parón en el comercio esta afectando a la industria de Nepal severamente. Las agencias de transporte cobran más de $200 al día por los camiones refrigerados inmovilizados y 80$ por los demás contenedores. Con la gasolina escaseando en el valle de Katmandú (el gobierno solo tiene reservas para 3 días) y las colas para repostar alargándose a kilómetros, el gobierno ha proporcionado protección policial a los camiones cisterna provenientes de la frontera.
Las provisiones de propano también escasean. La población de la ciudades y algunas zonas rurales dependen del propano para cocinar. Los conductores de los camiones no se atreven a llevar este propano por miedo a que los manifestantes les incendien, una táctica no poco frecuente.
Pero a quien más afectan estas protestas son a los 15 millones de Nepalíes que viven en las zonas fronterizas afectadas. Los precios de la comida han subido. Las huelgas y los toques de queda no permiten que los trabajadores se ganen la vida. Es complicado que los locales se apoyen entre ellos cause de la presión y amenaza de los varios partidos políticos locales. Muchos grupos locales se quejan de que el gobierno ignora sus necesidades y tienen miedo tanto de los manifestantes como de la policía. En muchos pueblos donde vive la minoría étnica Tharu, muchos hombres en las últimas semanas han huido a la India. También hay noticias de que los lideres de las manifestaciones en las región de Kailali tendieron una emboscada a la policía, matando a siete y disparando a un niño de 2 años.
El International Crisis Group (Grupo de Crisis Internacional) ha advertido que “el enfado en el Terai y entre varios grupos sociales es real. Si se ignora o no se aborda correctamente, la violencia actual crecerá.”
Pero el ministro de economía declara que las manifestaciones no están a la orden del día. Las fronteras bloqueadas, los disturbios y la escasez no han intimidado al movimiento para promover el turismo. Las líneas aéreas Nepalies ofrecen un “tres por dos” en billetes de avión en su nueva ruta Kathmandú Mumbai. Nepal se está vendiendo como el próximo “Las Vegas” buscando atraer al mercado Indio del juego valorado en $60 billones, reabriendo sus casinos cerrados el año pasado por impago de impuestos.
Mientras tanto, el terremoto ha dejado a 3 millones de personas sin hogar, viviendo una situación desesperada. La semana pasada, el gobierno permitió que caducase la ordenanza que permitía a la Autoridad Nacional de Reconstrucción, el órgano a cargo de la ayuda post-terremoto, a repartir fondos de ayuda. Las autoridades afirman que el partido Maoista bloqueo este proyecto de ley como protesta por no poner a uno de sus hombres al mando.
Pero es hora de “seguir tirando”. El presidente de la antigua Autoridad Nacional de Reconstrucción sigue yendo a trabajar todos los días, aunque todavía no está claro si se podrán seguir repartiendo fondos.
Embajadores montañeros, manifestantes cabreados, camiones detenidos, gente sin techo – si “Estoy en Nepal ahora” como dice el slogan turístico, en que clase de Nepal estoy?